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sábado, 6 de agosto de 2011

LEYENDAS CHINAS - EL PÁJARO QUE QUERÍA LLENAR EL MAR


El Dios del Sol tenía cuatro hijas. Las tres mayores se alejaron de su padre al hacerse inmortales. En casa sólo quedó la pequeña. La hermosa niña echaba de menos los días bulliciosos y alegres del pasado cuando convivía con sus hermanas.

Un día, para liberarse de la melancolía y la soledad que le agobiaban, se fue a nadar al mar. Las aguas tranquilas del mar del Este eran traidoras, porque de repente surgían tempestades y enormes olas. La solitaria princesa del Sol se ahogó un día.

Tras la muerte, la desdichada doncella se metamorfoseó en un hermoso pájaro de pico colorado, llamado Jin Wei. Su plumaje era de luto, pero en la cabeza tenía una mancha blanca. Odiaba al mar porque le había quitado la vida, al igual que a muchos otros seres humanos. Juró vengarse y decidió rellenar el inmenso mar con las piedras de la montaña.

Pese a su diminuta capacidad y con una voluntad férrea, cogía pedacitos de piedra con el pico de las montañas y los lanzaba al mar. Día tras día, año tras año, proseguía en la misma labor, sin descansar ni decaer en su espíritu justiciero.
Este pájaro es popularmente conocido con el nombre de «Pájaro Jurado» o «Pájaro Voluntarioso» y se ha convertido en el símbolo de la voluntad

miércoles, 3 de agosto de 2011

LEYENDAS CHINAS - EL ARPA ANTIGUA

Boya era un músico de excepcional talento que sabía manejar con suma maestría su arpa. Sin embargo, estaba angustiado por no hallar un entendido que realmente pudiera apreciar su música.

Una noche de luna llena se detuvo en un puerto del río y se puso a tocar el instrumento que heredó de sus antepasados. Las notas desgarradoras que sacaba de la antigua arpa exteriorizaba su profundo sentimiento de soledad y angustia. Pero, de repente, una cuerda se rompió produciendo un ruido extraño. Sorprendido, Boya se puso en tensión porque sus abuelos le habían advertido que el instrumento era mágico, que rompería las cuerdas para avisar que había alguien escuchando la música con suma atención, bien fuera un asesino o bien un verdadero entendido. Subió a la orilla y descubrió a un leñador. Se sorprendió que un leñador pudiera entender la música. Viendo la extrañeza de su mirada, el leñador le explicó:
—Volvía yo a casa cuando oí su música. Me detuve para escuchar porque era algo que jamás había escuchado. Su sentimiento musical y su destreza me ha llevado a un mundo musical impregnado de connotaciones de melancolía y soledad.

Boya no esperaba que el leñador hubiera podido entender tan profundamente su música. Le invitó al barco, donde conversaron hasta la madrugada, hablando de música y de instrumentos. A veces, Boya tocaba algunas piezas, de las cuales siempre encontraba una correcta interpretación por parte del leñador, quien además pudo contar el contenido, el estilo y los sentimientos musicales que Boya había manifestado en la interpretación. Así, las luces del alba les sorprendieron hablando fluidamente de su vocación musical. Al final se despidieron con tristeza, quedando para el próximo año, el mismo día y en el mismo sitio.
Transcurrió un año, Boya volvió en la noche de luna llena al mismo sitio para disfrutar con su amigo de la música. Esperó toda la noche en vano, tocando con el arpa unas melodías de añoranza y evocación. Pero su amigo leñador no acudió a la cita. Al día siguiente, Boya se puso a buscar a su amigo. Encontró a un viejo de barbas blancas con un bastón en la mano. Tras saludarle, se dio cuenta que era el padre de su amigo. Le contó que su hijo duplicó sus esfuerzos para estudiar música después del encuentro con él. Pero enfermó por agotamiento físico y falleció hacía unos meses. Antes de su muerte, pidió como última voluntad ser enterrado en el sitio de encuentro con el gran músico, para que su alma pudiera seguir escuchando su música. Boya siguió al anciano y comprobó que efectivamente en el sitio donde se habían encontrado había una tumba nueva.

Boya se sentó al lado de la tumba con el arpa en la mano, y empezó a tocarla con aflicción, mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas. Vinieron unos curiosos a escuchar la música. Se reían y aplaudían, comentando en voz alta la forma curiosa y las notas raras del instrumento. La expresión de la cara del músico se volvía desesperante y trágica. De repente, rasgó violentamente las cuerdas y las rompió todas, levantó la antigua arpa y la golpeó frenéticamente contra una piedra. En pocos segundos el valioso instrumento se hizo pedazos

viernes, 29 de julio de 2011

LEYENDAS CHINAS - El zorro astuto y el tigre


Un tigre hambriento consiguió atrapar un zorro y se dispuso a devorarlo. Disimulando su terror y sacando fuerzas de flaqueza, el zorro, en su intento por sobrevivir, dijo:
—¡Un momento! ¡Deténte! Te aseguro que yo soy el rey de los animales del bosque. Tal es el mandato del Dios Celestial que nadie puede desobedecer. A pesar de tu mucha fuerza, no podrás hacerme ningún daño, pues, si lo intentaras, serías severamente castigado por el Cielo.

—¡Vaya! —exclamó sorprendido el tigre—. Jamás había oído cosa semejante. ¿Cómo puedes demostrarme que efectivamente eres el rey de los animales del bosque por decreto del Dios Celestial?
—Nada es más fácil que eso —declaró el zorro, aparentando seguridad y arrogancia—. Ahora vamos a dar un paseo por el bosque. Tú sígueme a corta distancia y observa cómo todos los animales huyen de mí.
Componiendo la figura y pisando con firmeza, el zorro comenzó a caminar airosamente, seguido a corta distancia por el tigre. El felino se quedó totalmente perplejo cuando comprobó que los animales salían corriendo al paso del zorro, sin percatarse de que era del feroz tigre y no del inofensivo zorro del que huían

miércoles, 6 de julio de 2011

LEYENDAS CHINAS - Historia de Fu Xi


SEGUN una leyenda, en el Oeste había un Estado llamado Hua Xu Shi, el cual era atravesado por el gran río del Trueno, en cuyas riberas moraban sus habitantes.
El río tenía su nacimiento en el gran lago del Trueno, donde vivía el dios del trueno. De ahí su nombre. Como aquel dios tenía un temperamento voluble, pues a veces era alegre y en otras ocasiones colérico, el río también cambiaba de carácter. Unas veces corría tranquilo y en él se reflejaba, como en un espejo, el paisaje de ambas riberas. En otras oportunidades se convertía de repente en una bestia furiosa que corría rugiendo y se lanzaba en todas las direcciones, arrasándolo todo, destruyendo las casas y anegando los cultivos. En aquellos momentos, la gente comprendía que el dios del trueno estaba de mal humor.
El río del Trueno estaba causando calamidades año tras año. Si hubiera alguien que pudiera ir a visitar al dios del trueno para aconsejarle que abandonara el lago del Trueno, a lo mejor no habría más calamidades. Pero, quién se atrevería a ir?
A la orilla del río del Trueno vivía una pareja de ancianos con su única hija, llamada la muchacha de Hua Xu. Ella era una muchacha muy inteligente y hermosa, valiente y bondadosa, pero, como todos los hijos únicos, siempre actuaba a su antojo.
Cierta vez se produjo otra inundación. Los ancianos se lamentaban:
? ¡Ay! ¿Cuándo se acabarán estas interminables calamidades? Las aguas volvieron a arrastrar las casas y el ganado.
? Es necesario ir al lago del Trueno para discutir el asunto con el dios del trueno ? dijo indignada la muchacha de Hua Xu.
? El dios es un tirano. ¡Nadie se atrevería a irritarlo!?dijeron al unísono los ancianos, meneando la cabeza.
? En realidad, el dios debería vivir en el cielo. ¿Por qué provoca sin ningún motivo calamidades en la tierra, sólo para perjudicar al pueblo? ¡Voy a discutir con él!?afirmó enérgicamente la muchacha.
Temerosos, sus padres le replicaron apresuradamente:
? ¡No puedes ir! ¡Han pasado muchos años y nadie se ha atrevido siquiera a acercarse al lago del Trueno! Tú ...
La hija permaneció en silencio, pero por sus labios apretados y la mirada enérgica, se podía adivinar que había tomado la decisión de ir.
A los pocos días, abandonó su lugar natal y a sus padres, y marchó a lo largo del río del Trueno en dirección al curso superior. Por el camino, recogió frutas silvestres para matar el hambre y bebió agua del río para apagar la sed. Después de varios días de camino, de repente apareció ante sus ojos un inmenso lago de aguas negras. ¡Era el lago del Trueno! Pero no sabía dónde encontrar al dios del trueno. Sin embargo, súbitamente se levantaron las olas y salió de las aguas, en medio de un gran estruendo, un monstruo de rostro humano y cuerpo de dragón. Asustada, la muchacha retrocedió apresuradamente para esconderse detrás de un gran árbol, pero pisó un gran vestigio y sintió escalofrío, como si una corriente eléctrica la atravesara de la cabeza a los pies, inmovilizándola.
? ¡Cómo te atreves a venir a mi santa morada! ? retumbó la voz del trueno.
Sin esperar la respuesta de la muchacha, el dios del trueno subió al borde y se la llevó a su palacio en el fondo del agua.
El palacio del dios del trueno era alto y amplio, pero muy sobrio en su mobiliario. Dentro de él había un trípode del cual colgaba un gran tambor, al lado del cual había un gigantesco palillo. Estos eran los instrumentos con los cuales el dios hacía sonar el trueno. Cada vez que él viajaba, volando por el cielo y tocando el tambor, en la tierra se oía la trona menta. A veces, cuando se embriagaba, tocaba el tambor en el palacio para disipar la melancolía, provocando altas olas en el lago del Trueno y el río del Trueno, causando con ello calamidades a los habitantes de la comarca.
? ¡Cómo te atreves a entrar en mi santa morada! ? preguntó de nuevo el dios del trueno con un tono de voz aterrador.
? ¡Vine a pedirte una explicación! ?dijo la muchacha tranquilamente ?. El Soberano del Cielo, el tío del viento y la madre del rayo viven en el cielo. ¿Por qué te has establecido en la tierra, que es nuestra?
? Por que me gusta... ? replicó el dios despectivamente.
? ¡Pero has causado desastres al pueblo que habita en las dos riberas del río del Trueno! ? arguyó la muchacha.
Fueron tan justas las argumentaciones de aquella muchacha honrada, que el dios del trueno, a pesar de su soberbia, no fue capaz de replicar, y se sometió dócilmente. Pero también cayó vencido ante la hermosura de la muchacha.
? ¡Está bien! Me trasladaré dentro de poco al cielo, pero tendrás que ser mi mujer. De todas maneras, ya no tienes posibilidad de regresar ? dijo el dios, con tono suave.
Mientras la muchacha meditaba la propuesta, el dios agregó, con voz todavía más tierna:
? ¡Puedes estar tranquila! ¡Seré bondadoso contigo!
Al llegar a un acuerdo, la muchacha decidió casarse con él. De ahí en adelante, el dios la trató dulce y amablemente y no volvió a tocar el tambor a su antojo. El lago y el río también se tranquilizaron.
Poco después, la muchacha de Hua Xu dio a luz a un hijo. El dios del trueno quiso regresar al cielo llevando consigo a su mujer y a su hijo. Pero, sintiendo nostalgia por su lugar natal, la muchacha pensó que, si ella misma no podía regresar a casa, por lo menos debería enviar al hijo al Estado de Hua Xu Shi.
Cierto día, aprovechando que el dios se había ausentado, la muchacha puso a su hijo dentro de una gran calabaza y la colocó en el río, donde comenzó a flotar a favor de la corriente, hacia el curso inferior.
Afortunadamente, ese día, el padre de la muchacha de Hua Xu estaba pescando en el río. Mirando las aguas que corrían impetuosamente, el anciano sentía nostalgia por su hija, sintiéndose algo afligido. De súbito, apareció flotando una gran calabaza. El anciano, extrañado, la sacó fuera del agua y se la llevó a casa. Cuando la abrió, encontró que adentro estaba durmiendo un bebé rollizo, envuelto en un traje hecho con tela floreada. La madre gritó alarmada: ¡La envoltura era el traje de su hija! Luego examinó detenidamente al bebé: Sus facciones era una copia casi fiel de las de su hija, de frente amplia y piel blanca. La anciana confirmó que éste era su propio nieto.
Este inesperado suceso trajo gran consuelo a los ancianos que llevaban ya largo tiempo lamentándose por haber perdido a su hija. Ambos le cogieron gran cariño al nieto. A medida que se fue propagando la noticia, las gentes del lugar venían para felicitarlos. La abuela bautizó al niño Fu Xi, significando con ello la calabaza que lo había traído.
Fu Xi fue creciendo gradualmente. Por ser el hijo del dios del trueno, se distinguía mucho de los hombres corrientes: Tenía gran estatura, su oído era fino y la vista penetrante. Además, su arrojo era sobrehumano; en particular, podía subir al cielo por la escalera celeste. Según se dice, en la remota antigüedad se podía ir del cielo a la tierra y viceversa. Esto se debía a que en el centro de la tierra había un árbol gigantesco y extraño llamado Jian Mu, que comunicaba a la tierra con el cielo y cuya corteza parecía de cuero. No daba ninguna sombra bajo los rayos del sol y era la escalera por la cual los dioses descendían del cielo hacia la tierra. Sin embargo, para los hombres corrientes era imposible trepar por él.
Fu Xi amaba apasionadamente a la patria de su madre, el Estado de Hua Xu Shi, y a su pueblo, al cual había prestado grandes servicios valiéndose de su inteligencia sobrenatural. Así por ejemplo, al ver cómo las arañas atrapaban a los insectos, se inspiró en las telarañas e inventó la red de pesca tejiéndola con cuerdas. Asimismo, le enseñó a la gente a cocinar para que acabaran con la costumbre de comer crudos los alimentos. Por eso lo llamaban también Bao Xi, que significaba el mejor cocinero.
Según tradición, la mayor contribución de Fu Xi fue la creación del Cuadro de los Ocho Diagramas. Estos eran ocho signos que representaban las correspondientes materias que componían la naturaleza. Fu Xi le explicaba a la gente la esencia de todas estas cosas y las relaciones que tenían entre sí, ya que la existencia de los seres humanos no podía desligarse de la naturaleza. En caso de conocer a fondo los caracteres de estas cosas y su utilización, de dominar sus relaciones recíprocas y sus cambios, la gente, al igual que los dioses, podría evitar tos perjuicios que podían causar ellas y utilizarlas correctamente para buscar la felicidad de la humanidad. Eran, pues, Ocho Diagramas simples, pero mágicos. Se dice que al cabo de algunos años, en la dinastía Yin, cuando el emperador Zhou estaba en el poder, un ministro llamado Ji Chang, quien posteriormente sería el emperador Zhou Wen Wang, exhortó al emperador a deponer su tiranía. El emperador no sólo desoyó las palabras de Ji Chang, sino que le encarceló en Youli. Angustiado, Ji Chang estudió allí el Cuadro de los Ocho Diagramas. Al integrarlos con sus propias experiencias, logró esclarecer muchas dudas durante el estudio. Todo esto lo fue anotando como anexo al Cuadro de los Ocho Diagramas, para que la gente comprendiera los diversos cambios que se producen en la naturaleza y la sociedad. De este modo creó el Libro de las fMutaciones, el cual se ha transmitido hasta nuestros días.
El Soberano del Cielo, al ver todas las contribuciones que había hecho Fu Xi a la humanidad, lo nombró rey del Estado de Hua Xu Shi. Este, valiéndose de su poder mágico y sus capacidades, puso en orden al país. Por ejemplo, entre sus subalternos de talento estaba Ju Mang, ministro de agricultura, quien gozaba de buena reputación. Según se dice, Ju Mang tenía rostro humano y cuerpo de pájaro; volaba del este al oeste, con un medidor en la mano, ayudándole a la gente a medir las tierras y ur-giéndola a sembrar. Ju Mang, que quiere decir "germinar", era conocido también como el dios de la primavera.
De acuerdo con los anales de la historia, el Estado de Hua Xu Shi fue un lugar sorprendente para la época. Todos sus habitantes sabían distinguir los fenómenos celestes y pronosticar la llegada del viento y de la lluvia; conocían profundamente la naturaleza de las montañas, los ríos, los terrenos y las plantas; sabían cultivar de la manera más apropiada, por lo que siempre obtenían ricas cosechas. Todos vivían hasta una edad avanzada, habiendo entre ellos muchos ancianos que tenía de cien a doscientos años de edad. A diferencia de los demás mortales, el agua no los ahogaba y el fuego no los quemaba; podían ver a través de|a bruma y las nubes y los truenos no les afectaban el oído; y atravesaban las montañas como si anduvieran por terreno plano. Es posible que los descendientes de Fu Xi tuvieran tantas capacidades y llevaran una vida ideal debido a que se inspiraban en los Ocho Diagramas. Incluso, quienes estudian ahora los Ocho Diagramas, afirman que ellos encierran muchas cosas que podrían inspirar a la gente para conocer y dominar las leyes de los fenómenos naturales

martes, 5 de julio de 2011

LEYENDAS CHINAS - El cuento del lago


Hangzhou, capital de la provincia Zhejiang, fue considerada como una perla regalada por el cielo. Su belleza cautiva a innumerables literatos y artistas, y su cultura tradicional goza de merecida fama en todo el mundo.
En el siglo XIII, el célebre viajero veneciano Marco Polo le dedicó este elogio: "Hangzhou es tan hermosa y magnífica como una ciudad celestial".
Si el lago Oeste es el emblema de Hangzhou, la cultura surgida junto a este lago es el símbolo de la cultura de esta ciudad. El lago Oeste ofrece la combinación más lograda entre el paisaje y la cultura local, lo cual se manifiesta en los mitos y leyendas sobre el origen de algunos puntos paisajísticos y en los famosos poemas escritos aquí por eruditos de diversas dinastías.

Flanqueado por montañas en tres de sus partes y abierto a la ciudad en la cuarta, el lago se caracteriza por la belleza del agua, de las montañas y de los jardines. Desde el lago se vislumbran por entre la niebla y las nubes de las montañas cuevas misteriosas y fuentes famosas, como la Fuente del Tigre, el Pozo del Dragón y la Fuente de Jade. En el bosque que se extiende junto al lago se apiñan algunas reliquias, como el Monasterio de Lingyin, el Monasterio de Jingsi, el Templo de Yuefei y la Pagoda de las Seis Armonías. La Colina Solitaria, el mayor islote del lago, está conectada con el dique de Bai Juyi; en el lago hay además tres construcciones artificiales: la luna reflejada en tres pilones, el quiosco lacustre del centro y el asiento del viejo Ruan. Cabe mencionar asimismo los jardines, hermosos durante las cuatro estaciones, cuyos nombres también tienen cierto sentido poético: la Brisa Mece los Lotos de Chuyuan, el Puerto de Flores y la Fiesta de los Peces, el Oleaje de los Sauces y el Canto de las Oropéndolas, etc.
Hay numerosas leyendas bellas sobre el lago Oeste. Al siguiente, les narro la Leyenda de Serpiente Blanca

Érase una vez vivían en la Montaña Emei dos serpientes. Una era serpiente blanca, la otra, serpiente verde. Les gustaba mucho el paisaje hermoso de la tierra. Entonces se cambiaron en dos bellas mujeres. La serpiente blanca se llamaba Bai Suzhen y la verde, Xiaoqing. Un día, vinieron al Lago de Oeste de Hangzhou, el punto de paisaje famoso.
Cuando llegaron al famoso Puente Roto, de repente comenzó a llover. Entonces se refugiaron de la lluvia bajo un árbol de sauce. En aquel momento, un joven vino con un paraguas a la mano. Le llamaron Xu Xian, que precisamente volvió después de barrer la tumba. Viendo que había dos mujeres bajo el árbol, Xu Xian les prestó su paraguas y llamó un barco para enviarles a casa. Bai Suzhen se enamoró del joven y lo pidió recuperar el paraguas al día siguiente

Al día siguiente, Xu Xian fue a la casa de Bai Suzhen. Bai le agradeció por su ayuda y de la charla con el joven, sabía que los padres de Xu Xian habían muertos y él vivía con su hermana y trabajaba en una farmacia. Bai Suzhen pidió a Xu Xian casarse con ella. Xu Xian estuvo de acuerdo. Bai Suzhen ayudó a Xu Xian abrir una farmacia propia. Bai Suzhen era hábil en la medicina y curó a muchos pacientes. A todos les gustaba Bai Suzhen y la llamaron Señora Bai.
Fahai, un monje que vivía en un templo cercano, cuando sabía que Bai Suzhen era una serpiente, intentó hacer Bai dejar a Xu Xian porque él pensó que la serpiente haría daños al joven.
Fahai fue a la casa de Xu Xian, diciéndolo que su esposa era una serpiente. Xu Xian no lo creyó. Entonces Fahai dijo a Xu Xian conseguir el vino realgar y persuadir a Bai Suzhen a beberlo en el Festival de Barco de Dragón.
Según la tradición, todos tenían que beber el vino realgar en el día del Festival de Barco de Dragón. La serpiente tuvo muchísimo miedo de ese vino. Bai Suzhen y Xiao Qing habían pensado para ocultarse pero temían que Xu Xian dudara sobre ello. Entonces fingieron estar enfermas

Xu Xian no creyó las palabras de Fahai. Pero ya que cada uno bebió el vino durante aquel día, convenció a Bai de beber un poco. Bai no podía rechazar. Entonces ella bebió una taza y comenzó a sentirse incómoda. Xu Xian la tomó a la cama y luego fue a conseguir alguna sopa para su esposa. Cuando volvió, se quedó tan horrorizado viendo una serpiente grande blanca sobre la cama. Xu Xian murió por susto.
Cuando Bai Suzhen se despertó, encontró al Xu Xian muerto. Se puso muy triste. Pidió a Xiao Qing cuidar a él y ella misma fue a la Montaña de Hadas para conseguir la ganoderma. Se decía que sólo la ganoderma en aquella montaña podría salvar la vida de Xu Xian.
En aquel tiempo, Bai Suzhen ya estaba embarazada. Ella fue a la Montaña de Hadas, pero fue parada por el muchacho que guardaba la montaña. Los dos tenían una lucha feroz. Conmovido por el amor de Bai Suzhen por su marido, el Hada Anciano le dio la ganoderma.
Aunque Xu Xian resucitó, estaba todavía temeroso. A Bai Suzhen le ocurrió la idea de convertir una gruesa cuerda blanca en una serpiente grande que colgaba sobre la azotea. Xu Xian no dudó más que su esposa fuera una serpiente.
Pero Fahai no cedió. Tomó a Xu Xian al templo con engaños y le cerró en el templo. Bai Suzhen y Xiao Qing fueron al templo para salvar a Xu Xian. Ellas lucharon con ferocidad con Fahai. Sin embargo Bai Suzhen fue derrotada. Cuando llegó de nuevo al Puente Roto, ella recordó la escena en que encontró por primera vez a Xu Xian. Ella estaba muy triste. Xiao Qing culpó a Xu Xian de creer las palabras de Fahai y convenció a Bai Suzhen a separarse de Xu Xian.
Xu Xian, con la ayuda de un monje joven, escapó del templo y encontró a su esposa en el Puente Roto. Bai Suzhen le dijo que ella era una serpiente. Como Xu Xian sabía que Bai Suzhen le mantuvo un sentimiento profundo, prometió a la Señora Bai vivir con ella hasta el final de su vida, no importando ella era una serpiente o persona.
Volvieron a su casa. Más tarde, Bai Suzhen dio a luz a un hijo. Toda la familia vivía feliz hasta que el hijo tuviera un mes de edad, cuando Fahai apareció otra vez. Ignorando los suplicantes de Xu Xian, encerró a Bai Suzhen bajo la Torre Leifeng cerca del Lago de Oeste.
Xiao Qing logró escapar a la Montaña Emei y emprendió a practicar las habilidades con esfuerzo. Finalmente derrotó a Fahai y liberó a Bai Suzhen de la torre.
El cuento romántico de Xu Xian y Bai Suzhen hace el lago Oeste más peculiar y atractivo para los turistas

lunes, 4 de julio de 2011

LEYENDAS CHINAS - La leyenda de la Montaña Wutai


Las cuatro montañas del budismo de China son las montañas Wutai, Emei, Putuo y Jiuhua. Según leyendas, estas montañas eran lugares que los cuatro budas Wenshu, Puxian, Guanyin y Dizang profesaron el budismo, por eso, estas montañas tienen una larga historia de la cultura religosa y son famosos lugares de interés de China.
La montaña Wutai se eleva en la provincia de Shanxi, centro de China. Tiene 5 picos, cuyas cimas son tan llanas como terraza, gana el nombre de Wutai(en el chino, tai significa la terraza). Wutai incluye dongtai--tai de este, dongtai--tai de este, nantai--tai de sur, beitai--tai de norte, y zhongtai--tai de centro. La montaña Wutai es el punto más alto de la región Huabei

Según dicen, antes, esta montaña tenía el nombre Wufeng. Como hay mala clima, los campesinos no podían cultivar la tierra. El buda Wenshu pasó por allá y vio que la gente estaba sufriendo y decidió cambiar el clima de esta región.
El buda Wenshu sabía que el rey de dragón del mar este tenía una piedra llamada Xielong que puede cambiar el clima seco en húmedo. Por eso, se convirtió en un monje y visitóal rey de dragón para prestar la piedra.
Al venir al palacio de dragón del mar de este, vio una enorme piedra y se sintió frío. El buda dijo al rey de dragón la causa de su visita, el rey de dragón le dijo: "Lo siento, no puedo prestarle esta piedra. Porque nos costó cientos años llevarla del fondo del mar. Cuando mis hijos vuelven al terminar el duro trabajo, se sienten cansados y calurosos. Sólo costarse en esta piedra, aliviarán el cansancio. Si se la presto, mis hijos no tendrán lugar para descansar." El buda le pidió muchas veces y le dijo que era monje de la montaña Wufeng, necesita esta piedra para ayudar a la gente de la tierra

El rey de dragón no quiso prestarle la piedra, por eso, dijo un pretexto: "La piedra pesa mucho. Si tiene la capacidad de llevarla solo, le permito llevarla."
El buda Wenshu dijo un conjuro y convirtió la piedra en una píldora y la llevó. El rey de dragón estuvo muy sorprendido, pero ya no pudo arrepentirse.
Al volver a la montaña Wufeng, la gente estaba sufriendo una sequía. Colocó la piedra mágica en un valle. Inmediatamente la montaña se convirtió en un pastizal fresco. Por eso, este valle fue nombrado el valle fresco. Se estableció un templo y le dio el nombre el Templo Fresco. La Montaña Wufeng cambió su nombre como la Montaña Fresca. Hasta hoy día, la montaña Wutai tiene el nombre la montaña Fresca.
La montaña Wutai es un famoso lugar de interés nacional. Hay 42 templos antiguo, entre ellos, el Templo Nanchan y el Templo Fuoguang se establecieron en la dinastía Tang, con una historia de 1200 años, también son arquitecturas de estructura de madera más tempranas que reserva hoy en día. Refleja no sólo el aspecto histórico del desarrollo de la religión y el arte religioso de la antigüedad china, sino también el éxito de la arquitectura antigua.
Como la cima de la montaña está cubierta por nieve todo el año, aunque en el verano, el clima de esta región es fresco, por eso, es un excelente lugar de veraneo

LEYENDAS CHINAS - El lobo de Zhongshan


El cuento "Pescador y Monstruo" del libro "Mil y Una Noche" se transmite en todo el mundo. Realmente en China hay un cuento semejante que es el siguiente titulado "El lobo de Zhongshan".
Zhao jianzi, un alto funcionario, organizó una gran cacería en la montaña. Al divisar a un lobo, lanzó su carro en su persecución.
Ahora bien, el maestro Dongguo, viejo letrado conocido por su buen corazón, venía en camino para abrir una escuela en Zhongshan, y se extravió en esa misma montaña. En camino desde el alba, seguía a pie al asno cojo que cargaba su saco lleno de libros, cuando vio llegar al lobo que huía aterrorizado y que le dijo:
--Buen maestro, ¿no está usted siempre dispuesto para socorrerar a su prójimo? Escóndame en su saco ¡y me salvará la vida! Si me saca de este mal paso, yo le quedaré eternamente agradecido.
El maestro Dongguo sacó sus libros del saco y ayudó al lobo a meterse en él. Cuando Zhao jianzi llegó y no encontró al animal, volvió sobre sus pasos. Al notar el lobo que el cazador estaba lo suficientemente lejos, gritó a través del saco.

--¡Buen maestro, sáqueme de aquí!
Apenas estuvo en libertad, el lobo empezó a chillar:
--Maestro, usted me salvó hace un rato, cuando los hombres del Reino de Yu me perseguían y yo se lo agradezco, pero ahora, casi estoy muriéndome de hambre. ¿Si su vida puede salvar la mía, no la sacrificaría usted por mí?
Se abalanzó con el hocico abierto y las garras afuera sobre el maestro Dongguo. Este, trastornado, se estaba defendiendo lo mejor que podía, cuando de repente divisó a un anciano que avanzaba a apoyándose en un bastón. Precipitándose hacia el recién llegado, el maestro Dongguo se arrodilló ante él y le dijo llorando:
--Anciano padre, ¡una palabra de su boca puede salvar mi vida!
El anciano quiso saber de qué se trataba.

--Este lobo era perseguido por cazadores y me pidió que lo socorriera, le salvé la vida y ahora quiere devorarme. Le suplico que interceda en mi favor y que le explique su error.
El lobo dijo:
--Hace un rato, cuando le pedí socorro, él me amarró las patas y me metió en su saco, poniendo encima de mí sus libros; aplastado bajo todo ese peso, apenas podía respirar. Después, cuando llegó el cazador, habló largo rato con él; él deseaba que yo muriera asfixiado dentro del saco, de esa manera habría sacado provecho de mi piel. ¿Un traidor semejante no merece acaso que lo devoren?
--¡No creo nada!?contestó el anciano--. ¡Vuelva a meterse en el saco, para que yo vea con mis propios ojos si usted estaba tan incómodo como dice!
El lobo aceptó con alegría y se metió de nuevo dentro del saco.
--¿Tiene usted un puñal??preguntó el anciano al oído del maestro.
--Sí?contestó mostrando el objeto pedido.
Inmediatamente el anciano le hizo señas para que lo clavara en el saco. El maestro Dongguo exclamó:
--¡Pero le voy a hacer daño!
El anciano se echó a reír:

--¿Usted vacila en matar a una bestia feroz que acaba de demostrarle tanta ingratitud? ¡Usted es bueno, maestro, pero, también es muy tonto!
Entonces le ayudó al maestro Dongguo a degollar al lobo, y dejando al cadáver a la orilla de la senda, los dos hombres siguieron su camino.
Ahora, el señor Dongguo y el lobo de Zhongshan se han convertido en palabras fijas en el idioma chino. El señor Dongguo se refiere a las personas que no hacen una distinción entre lo justo y lo erróneo y abusan la simpatía. El lobo de Zhongshan se refiere a las personas desagradecidas

LEYENDAS CHINAS - EL PASTOR Y LA TEJEDORA


La Vía Láctea es un hermoso río que separa el Cielo de la Tierra. En él se bañaban todos los días las hijas del Dios Celeste. Por la noche, cuando las innumerables estrellas poblaban la bóveda celestial, las encantadoras hadas poblaban con su presencia el tranquilo río plateado. Aprovechaban también para contemplar la bulliciosa vida en el mundo, el amor y los sufrimientos de la gente mundana. Una de las hadas celestes, llamada Tejedora por su habilidad en el telar de brocados, se enamoró de un joven que vivía en un pueblo cerca de la orilla del río.
El joven se había quedado huérfano desde hacía diez años y vivía entonces con su hermano mayor y su cuñada. Aunque trabajaba sin cesar todo el día, no lo querían y siempre intentaban echarlo de la casa. Un día se vio obligado a abandonar la casa por no aguantar el maltrato de la joven pareja. Le dieron un viejo buey por todo el derecho a la herencia familiar.

El pastor levantó una pequeña choza para alojarse junto con el buey, a quien le contaba sus penalidades para desahogarse. Trabajaba día y noche en el campo, compartiendo lo poco que tenía con su único compañero. Una noche, para gran sorpresa suya, el buey se puso a hablar:
—Hola, mi señor, sé que eres honesto y tienes un corazón de oro, por eso me duele que estés tan solo. Escucha bien lo que te voy a decir: todas las noches bajan unas hadas del cielo y se bañan en el río. Hay una hermosa hada que está enamorada de ti. Roba su ropa cuando se baña y pídele la mano.
Esa misma noche, el pastor se escondió en la cañaveral para esperar el momento. Cuando aparecieron todas las estrellas, vio que efectivamente bajaron unas lindísimas mujeres que se metieron en las aguas dejando su ropa de seda en la orilla. El pastor salió del escondite y se dirigió hacia la orilla, donde cogió la ropa de la Tejedora y echó a correr. Sorprendidas por la repentina aparición de un hombre de la Tierra, las hadas salieron rápidamente de las aguas, se vistieron y volvieron al Cielo escandalizadas. Sólo se quedó la Tejedora en las aguas, avergonzada, porque no tenía con qué vestirse. En eso apareció el pastor y prometió darle la ropa con tal de que aceptara ser su mujer. La Tejedora aceptó su petición ruborizada. Al cabo de un rato los dos se encaminaron hacia la pobre choza y se casaron con el buey amarillo como testigo.

Empezaron una nueva vida llena de felicidad y armonía. Al cabo de tres años, tuvieron dos hijos, un niño y una niña. Habían construido una casa con un establo para el buey y mejoraron sustancialmente la economía familiar con la aportación de las hábiles manos de la mujer. Se amaban profundamente y disfrutaban el amor, la familia y el trabajo.
Según la creencia popular, un año transcurrido en la Tierra era sólo un día en el Cielo. Así que al tercer día de la desaparición de la Tejedora, se enteró la Reina Celestial del suceso. Furiosa, envió a los generales y guerreros del Cielo para capturar a la atrevida hada que se burló de las disposiciones celestiales.

La repentina aparición de los enviados del Cielo convirtió el idilio en una pesadilla. Fue capturada y obligada a abandonar la vida mundana. Lloraba de dolor aferrándose a su marido y a sus hijos, pero los guerreros del Cielo la llevaron presa y cruzaron el río enseguida. Desesperado, el pastor los persiguió cargando los dos niños en dos cestas que colgaban de un balancín. Se proponía cruzar el río para alcanzarlos, pero las aguas crecieron súbitamente convirtiéndose en un anchísimo caudal que subía al Cielo. La mujer lloraba tratando de librarse de las feroces manos que la sujetaban, mientras que el hombre los perseguía sin esperanza de alcanzarlos nunca. Su convulsiva cara era surcada por las lágrimas que corrían silenciosamente. Los niños también lloraban con verdadera tristeza.
El afligido llanto de la familia destruida ablandó la dureza de la Reina, quien dio la orden de permitirles reunirse el día siete de julio de cada año según el calendario lunar.
Te habrás dado cuenta que ese día, casi todos los pájaros grandes vuelan hacia el cielo para construir un puente de aves. De este modo, la hermosa Tejedora puede reunirse con su familia. Se dice que a medianoche, si escuchas atentamente debajo de la viña, podrías oír la conversación íntima de la pareja largamente separada. Si levantas la cabeza en una noche estrellada, podrás ver que a ambos lados de la Vía Láctea se ven dos estrellas luminosas: una es la Tejedora y la otra es el Pastor

LEYENDAS CHINAS - LAS PEONIAS


En el lejano reino de Zhao, en tiempos ya olvidados, existía en un pueblo una joven de humildes raices llamada Xiun Fong (香風) -viento perfumado-. Ella junto con su madre y abuela se dedicaban con mucha devoción a los trabajos hogareños y a la venta de hortalizas y flores en los mercados del reino.

Tiempo después, el señor de ese feudo hizo llamar a todas las chicas que en el feudo existieran, cosa que la joven Xiun no tomó el más mínimo interés, pero fue animada por su madre y abuela diciéndole estas a ella:
 ”Nada puedes perder, solamente que digan que no eres candidata y nada más”.
Después de mucho pensarlo la joven accedió a las sugerencias de sus mayores y de inmediato se puso en marcha hacia el palacio. Ya dentro de él, se encontró con una multitud de chicas de elegante porte, detalles que a ella le hacian dudar del porque se encontraba ahí. Sin embargo cuando el señor feudal hizo su aparición, comunicó a las jovenes presentes:
“Me ha llegado la noticia de que el principe de nuestro reino desea elegir esposa, por lo que ha mandado este anuncio a cada feudo en su reino para que mande una seleccion de las muchachas más hermosas que en cada feudo existan”.
Al escuchar tremendo anuncio Xiun Fong, de inmediato supo que jamás sería elegida para tan importante acción. Pero uno nunca sabe cuando el cielo puede sonreirle, otorgando oportunidades a todo bajo el cielo y sobre la tierra. Los inspectores pronto comenzaron con la labor de selección de todas las candidatas, evaluando la estructura ósea, la belleza del rostro, los modales generales, etc.

Tal riguroso proceso de selección tardó 5 días en completarse, y para el día final, se mencionaron de forma publica los nombres de las candidatas a ir a palacio…
De forma milagrosa o por motivos que aún siguen siendo un misterio, Xiun Feng fue elegida candidata para ir a palacio. La noticia fue tan grande que al enterarse ella, no cabia de felicidad. Rapidamente alistó sus cosas y se se puso en marcha a cumplir con su destino.
Todos los grupos de las jovenes seleccionadas estaban presentes. Podía apreciarse rostros de alta delicadeza, cuerpos esplendorosos de modelos de TV para anuncios de licor (jua-jua-jua), delicadeza y refinamiento en toda accion que realizaban…
Al llegar el momento indicado, el hijo del señor del reino de Zhao hizo su aparicion, y con estas palabras inició su proceso de seleccion de esposa:
“Gracias a todas ustedes por su presencia. Veo que el cielo ha sonreído a mi nación por ser poseedora de perlas con tan exquisito estilo, que juro, los dioses pelearian por ustedes.
A cada una de ustedes les entregaré una semilla especial en una maceta, y al cabo de 1 mes deseo que vuelvan a presentarse en este mismo lugar. Quien traiga la flor más hermosa y mejor cuidada, esa será la elegida a convertirse en esposa y princesa de todo el reino de Zhao”. Y asi fue como dió inicio a la labor que tanto la había hecho famosa a Xiun Fong en su aldea natal (la criadora de flores).
Durante la primera semana cuidó con bastante entusiasmo esta semilla, pero no daba muestras de retoño alguno. Incrementó los cuidados, pero aún así, durante la segunda semana no había muestras de actividad por parte de la semilla; sintiéndose dubitativa continuó esforzándose para conseguir algo, cosa que al llegar la cuarta semana no dió resultado. La maceta seguía vacía, desolada y sin gracia alguna. Xiun Fong, un tanto decepcionada de si misma, decidió aún con su fracaso, presentarse al gran salón el dia convenido.

Al llegar el día, ella junto con su maceta vacia, hicieron aparición en el salón de palacio. Al caminar por los corredores podía ver que las otras chicas traían en sus macetas flores hermosísimas de muy diversas clases.
Podíamos encontrar ciruelos, crisantemos de los más variados colores, tamaños y formas, Irises y hasta hubo un caso extremo en el que se veían lotos gemelos (cosa muy extraña, ya que los lotos sólo crecen en agua); pero aún con mis dudas estaban presentes. Sin embargo la pobre Xiun Feng tenía en sus manos una maceta vacía, sin nada que mostrar, solamente tierra húmeda.
Llegando a su debido tiempo, el principe hizo su aparicion para inspeccionar los resultados de las semillas. De inmediato todas las jovenes hicieron fila para mostrar sus hermosas joyas vegetales. Xiun Fong por su parte, trataba de ocultarse fuera de la vista del monarca; pero superando sus miedos y angustias decidió hacerse presente y ser evaluada.
Así el joven soberano fue evaluando flor por flor, maceta por maceta; al terminar de hacer tan riguroso examen, regresó a su asiento. Toda la corte estaba muda en espera de una decision. El principe sin tardanza y a voz alta pronuncio el nombre de quien sería su esposa, y para sorpresa de todos el nombre pronunciado fue el de “Xiung Fong”.
Ella, al escuchar su nombre, no se explicaba el juicio del monarca por haberla elegido, a lo que con sumo respeto preguntó al joven principe del porque de su decisión. El monarca con gesto amable y tez cariñosa explicó el porque de su decision.

“Escojo a la joven Xiung Fong como futura princesa del reino de Zhao, ya que ella es la única que ha demostrado honestidad en sus actos y maneras.
En un principio jovenes aspirantes, yo di a cada una de ustedes semillas esteriles, pero la única que supo en verdad mostrar la única verdad fue Xiung Fong, al traer la semilla esteril que yo mismo entrege”
El principe preguntó inmediatamente a Xiun Fong por suoficio, a lo que ella respondió que era una criadora de flores y hortalizas. El principe volvió a hacer una pregunta más:  ”¿Cual es la flor que cultivas?”
Ella respondió: Peonias

A partir de ese momento la peonia pasó a ser simbolo de refinamiento, honestidad y delicadeza, siendo actualmente la flor, un Simbolo nacional, la flor Nacional de China (poco a poco se le han ido agregando mas atributos como son los del amor incondicional, la fidelidad en el matrimonio, la belleza absoluta, etc).
Así entonces la historia nos enseña de manera sencilla como debemos siempre ser nosotros mismos ante cualquier circunstancia, amar lo que hacemos por lo que hacemos y nunca menospreciar de lo que somos capaces de llegar a conseguir por ser unicamente nosotros mismos, ser honestos (principalmente con aquell@s que buscan una pareja de cultura distinta a la suya…).

ESTO ES CHINA